Si el tamaño o la forma de tus labios menores te provoca roce, molestias al hacer deporte, incomodidad durante las relaciones o simplemente hace que no te sientas bien, puedo ayudarte a valorar qué está ocurriendo y qué opciones tienes.
Mi objetivo con una labioplastia no es cambiar tu cuerpo por completo, sino corregir aquello que te incomoda respetando tu anatomía y buscando un resultado natural, proporcionado y funcional.
No todas las mujeres viven esta situación de la misma manera.
A algunas les molesta al entrenar. Otras sienten roce constantemente con determinada ropa. Y otras simplemente llevan años sintiéndose incómodas con el aspecto o la forma de la zona.
Puede aparecer al caminar, correr, montar en bicicleta, entrenar o utilizar determinada ropa.
El exceso de tejido puede provocar tirantez, pellizcos o incomodidad durante las relaciones sexuales.

Quizá sientas que tus labios son demasiado grandes, asimétricos o desproporcionados y eso afecta a cómo te sientes con tu cuerpo.
En consulta puedo valorar tu anatomía, entender exactamente qué te preocupa y explicarte si una labioplastia puede ayudarte.
No existe una única forma, tamaño o proporción “correcta” de la vulva.
Los labios menores pueden ser visibles, asimétricos, más largos o tener formas diferentes, y todo eso puede formar parte de una anatomía completamente normal.
Lo importante no es compararte con una imagen ideal, sino valorar cómo te hace sentir y si te genera molestias en tu día a día.
Muchas mujeres tienen labios menores prominentes o asimétricos sin que exista ninguna alteración médica.
Valoro si existe roce, dolor, incomodidad durante las relaciones, dificultad con determinadas prendas o una preocupación estética mantenida que realmente afecta a tu bienestar.
En consulta revisamos tu anatomía, tus síntomas, lo que quieres mejorar y encontramos la solución personalizada.


Soy la Dra. Marta Recio, ginecóloga especializada en cirugía íntima y ginecología regenerativa.
A lo largo de estos años he acompañado a muchas mujeres que llegan a consulta por motivos muy diferentes: molestias físicas, asimetrías, cambios después de los embarazos o simplemente porque nunca se han sentido cómodas con su anatomía.
Por eso, antes de hablar de cirugía, quiero entender qué te preocupa a ti.
La labioplastia me permite reducir o remodelar los labios menores cuando existe un exceso de tejido, una asimetría o una forma que está provocando molestias.
Pero para mí hay algo importante: no existe una vulva “correcta” que todas deban tener.
Cada intervención debe adaptarse a tu anatomía y a aquello que realmente queremos corregir.
Mi objetivo es conseguir un resultado equilibrado, funcional y natural.
Quiero que sepas qué va a ocurrir desde la primera consulta hasta tu recuperación. Sin incertidumbre y con un seguimiento cercano en cada etapa.
Hablaremos de las molestias que tienes, desde cuándo las notas y qué te gustaría mejorar.
Valoraré tu anatomía y tus expectativas para explicarte si una labioplastia está indicada en tu caso y qué podemos conseguir de forma realista.
Si decidimos seguir adelante, planificaré la intervención teniendo en cuenta tu anatomía, las zonas que necesitan corrección y el resultado que queremos conseguir.
Antes de la cirugía sabrás qué vamos a tratar, cómo será la intervención y qué puedes esperar durante la recuperación.
El proceso no termina cuando sales de quirófano.
Realizaremos revisiones para comprobar la evolución de los tejidos, resolver cualquier duda y acompañarte hasta que la zona haya completado su recuperación.
Sabrás qué es normal en cada momento y qué cuidados debes seguir.
No todas las labioplastias requieren la misma corrección. Antes de operar valoro cuánto tejido es necesario tratar, dónde hacerlo y cómo preservar una forma natural y proporcionada.
Durante la intervención puedo trabajar con láser o radiofrecuencia, seleccionando la herramienta más adecuada en función de las características del tejido y de lo que necesitemos realizar en cada caso.
Realizo la intervención mediante láser o radiofrecuencia, según lo que requiera cada caso, para trabajar el tejido con precisión y controlar cuidadosamente cada zona.
La cantidad de tejido a tratar y la forma de realizar la intervención se deciden después de valorar tu anatomía, tus molestias y el resultado que buscas.
Incorporo técnicas regenerativas orientadas a favorecer la recuperación de los tejidos, acompañar la cicatrización y optimizar el proceso postoperatorio.
Lo más importante es decidir cuánto tejido corregir, dónde hacerlo y cómo conservar una anatomía proporcionada, funcional y natural. Por eso, cada labioplastia se planifica de forma individual y teniendo en cuenta qué necesitas mejorar realmente.
Cada caso es diferente.
Cuéntame qué te preocupa y podremos valorar tu situación, resolver tus dudas y explicarte qué opciones existen en tu caso.

El objetivo de una labioplastia no es transformar tu zona íntima, sino corregir aquello que te genera molestias o incomodidad respetando tu anatomía.
Dependiendo de tu caso, la intervención puede ayudar a mejorar:
Reducir el exceso de tejido puede disminuir la irritación o incomodidad al caminar, hacer deporte o utilizar determinadas prendas.
Cuando existe tirantez, pellizcos o molestias relacionadas con los labios menores, corregir el exceso de tejido puede mejorar el confort.
La cirugía permite tratar determinadas asimetrías o un exceso de tejido buscando una apariencia armónica y natural.
Para algunas mujeres, dejar de estar pendientes de esta zona o sentirse más tranquilas con su aspecto supone también una mejora importante en su bienestar.
No existe una forma ideal de vulva ni un resultado estándar que deba reproducirse.
Por eso, antes de plantear una cirugía, valoro contigo tres cosas:
Cada vulva es diferente y esa anatomía debe respetarse.
El objetivo es tratar aquello que realmente tiene impacto en tu comodidad o bienestar.
Hablamos de resultados realistas para asegurarnos de que cirugía y expectativas están alineadas.
Entiendo que hablar de una zona tan íntima puede generar dudas, pudor o incluso nervios. Por eso, para mí, una buena experiencia empieza mucho antes de entrar en quirófano.
Mi forma de trabajar combina criterio médico, precisión quirúrgica y un acompañamiento cercano durante todo el proceso.
Mi práctica está especialmente enfocada en ginecología regenerativa, funcional y cirugía íntima.
No existe una labioplastia estándar. Planifico la cirugía en función de tu anatomía, la cantidad y distribución del tejido, las posibles asimetrías y aquello que queremos mejorar, buscando siempre un resultado proporcionado y natural.
Trabajo con láser o radiofrecuencia y técnicas regenerativas que me permiten realizar la cirugía de forma precisa y cuidar especialmente el proceso de recuperación de los tejidos.
Desde la primera consulta hasta las revisiones posteriores, estaré pendiente de tu evolución y de cómo va avanzando tu recuperación.

de experiencia
Procedimientos
Satisfacción
La recuperación es progresiva y puede variar de una mujer a otra, pero antes de la intervención te explicaré qué puedes esperar en cada etapa.
Es normal que exista inflamación, sensibilidad y molestias en la zona durante los primeros días. Te explicaré exactamente cómo cuidarla, qué debes evitar y qué pautas seguir para favorecer una correcta recuperación.
La recuperación es progresiva. Muchas pacientes pueden retomar buena parte de sus actividades habituales en un periodo relativamente corto, dependiendo siempre de su evolución y del tipo de actividad que realicen.
Durante las primeras semanas será necesario evitar determinadas actividades, ejercicio intenso y relaciones sexuales mientras la zona cicatriza correctamente. En las revisiones iremos determinando cuándo puedes volver a cada actividad con seguridad.
No sales de la cirugía y desaparecemos. Estaré pendiente de tu evolución y realizaremos las revisiones necesarias durante el postoperatorio. Si surge una duda, una molestia o algo te preocupa, tendrás un equipo al que consultar.
No existe una vulva perfecta. Hay muchísimas formas, tamaños y asimetrías completamente normales.
Por eso, tener los labios menores visibles o diferentes entre sí no significa que necesites una labioplastia.
Para mí la cirugía tiene sentido cuando existe algo que realmente te genera molestias o incomodidad y podemos corregirlo de forma segura y razonable.
Tu anatomía siempre es mi punto de partida.
Si algo lleva tiempo afectando a tu comodidad o a cómo te sientes con tu cuerpo, merece que lo valoremos.

Opiniones de nuestros clientes

«Es una gran profesional, en todos los sentidos, super atenta y transmite muchísima confianza y el saber hacer las cosas más que excelente 👌»

«He hecho varias consultas y el trato siempre ha sido brillante y siempre ha dado con una solución efectiva al problema. Estoy encantada.»

«Solo decir MIL GRACIAS, Doctora. Por el trato, el tiempo, las explicaciones, los conocimientos, el diagnóstico, el tratamiento. Gracias.»

«Por fin alguien que me escucha y me ofrece un asesoramiento diferente a la medicina clásica. Sin duda, una clínica excelente.»

«Después de pasar por multiples profesionales, por fin he encontrado un equipo multidisciplinar que me ha
ayudado a recuperar la calidad de vida. Lo recomiendo al 100%»

«Genial experiencia. La doctora es muy amable y cercana, lo que hizo que me sintiera muy cómoda durante toda la
consulta. Además, me explicó todo con detalle y paciencia, respondiendo a todas mis preguntas y preocupaciones de manera clara y comprensible. Recomendaría absolutamente la experiencia a cualquier mujer que busque una ginecóloga cálida, comprensiva y profesional.»

4.8/5 ★★★★★ 41 Reseñas

5/5 ★★★★★ 682 reseñas

No busco transformar tu vulva ni llevarla hacia un ideal estético.
Mi objetivo es corregir aquello que te genera molestias o incomodidad respetando tu anatomía y buscando un resultado proporcionado, funcional y natural.
Quiero que puedas tomar la decisión con tranquilidad, entendiendo qué podemos mejorar, qué no necesitamos cambiar y qué puedes esperar realmente del procedimiento.
Marta Recio
Ginecología Regenerativa, salud hormonal y dolor ginecológico
Es normal que antes de una cirugía íntima aparezcan muchas dudas. Aquí respondo algunas de las que más me plantean en consulta.
La labioplastia es una cirugía de ginecología estética que consiste en la reducción o remodelación de los labios menores de la vulva.
El procedimiento incluye:
Es una de las cirugías con mayor índice de satisfacción en ginecología estética.
No existe una medida concreta que determine por sí sola si necesitas una labioplastia. Lo importante es valorar tu anatomía, las molestias que tienes y qué te gustaría mejorar. En consulta podré explicarte si la cirugía está indicada en tu caso.
Sí. Existe una gran variedad de tamaños, formas y asimetrías completamente normales. Que los labios menores sobresalgan no significa que exista un problema. La cirugía se plantea cuando hay molestias físicas o una incomodidad estética persistente que deseas tratar.
La labioplastia no duele durante la intervención gracias a la anestesia local y sedación.
Sobre el postoperatorio:
El dolor postoperatorio es leve y se controla fácilmente con la medicación prescrita.
Las incisiones se realizan en una zona anatómica en la que las cicatrices suelen quedar poco expuestas. Su evolución depende de cada paciente y del proceso de cicatrización.
El precio de la labioplastia varía según la técnica empleada y las necesidades de cada paciente.
El presupuesto incluye:
En la consulta te daremos un presupuesto personalizado sin compromiso tras evaluar tu caso.
La labioplastia está indicada para mujeres que experimentan:
Se puede realizar a partir de la mayoría de edad, una vez completado el desarrollo. En la consulta valoramos cada caso individualmente.
Sí, los resultados son permanentes. La labioplastia elimina el exceso de tejido de forma definitiva.
Consideraciones importantes:
Es una cirugía con resultados muy predecibles y duraderos.
No, la labioplastia no afecta negativamente a la sensibilidad ni al placer sexual cuando se realiza correctamente.
De hecho, muchas pacientes reportan:
Mi técnica quirúrgica respeta todas las terminaciones nerviosas para preservar la sensibilidad completa.
Dependerá del tipo de actividad y de cómo evolucione la zona. Durante las primeras semanas se suelen limitar las actividades que generen presión, roce o impacto. Te indicaré cuándo puedes retomarlas de forma segura.
Es necesario esperar a que los tejidos hayan cicatrizado correctamente. El momento adecuado depende de la evolución de cada paciente y se valora durante las revisiones posteriores, pero se estima que entre 4 y 6 semanas.
No necesitas llegar a consulta teniendo decidido que quieres operarte.
De hecho, prefiero que vengas primero a entender qué ocurre, qué opciones tienes y qué resultado sería razonable esperar en tu caso.
Después decides tú.
Con calma, con toda la información y sin sentirte presionada.